Bienvenidos

Habla y escribe lo que tú creas que sabes, cuéntalo honradamente con toda tu verdad. No hagas programas en los que no crees, y no mientas. Di lo que has pensado y has visto, y deja a los demás que, oyéndote o leyéndote, se sientan arrastrados también a decir su verdad.
Arturo Barea
 
Ben sei que non hai nada novo embaixo do ceo, que antes outros pensaron as cousas que ora eu penso.
Rosalía de Castro
 
Una sociedad que no es capaz de alimentar a sus ciudadanos, debe ser cambiada.
Maximilien de Robespierre
 
La naturaleza del hombre es tal que puede conseguir la perfección únicamente cuandotrabaja para el bienestar y la dignidad de sus conciudadanos.
Karl Marx

 
Esta web recoge, e irá incluyendo, las reflexiones y el trabajo de divulgación que vengo realizando en varias áreas muy relacionadas con la lógica del capital como sistema y la transformación del capitalismo.
 
Siempre ayudándonos del paradigma marxista como método de análisis, la primera área recoge la preocupación por desvelar los cambios que permanentemente se dan en las diversas lógicas de acumulación del capitalismo. Indagamos en cuales son los elementos estructurales que cambian dentro de las mismas, así como y cuales son las medidas, o planes de ajuste, que los capitalistas deciden y aplican para incrementar los beneficios, con sus respectivos impactos negativos en el bienestar de las poblaciones. Una buena parte de los múltiples temas abordados en esta área están recogidos en la sección otras obras del autor, especialmente los relacionados con los recortes en el mercado de trabajo (precariedad, niveles salariales, jornada laboral y despidos, etc.) y todo lo relacionado con la democracia industrial, la negociación colectiva y el control obrero ; y los recortes en los bienes públicos dedicados al bienestar social (pensiones y sanidad pública, limitaciones de las rentas mínimas de inserción, la asistencia social, e incidencia de la pobreza). Así mismo prestamos una dedicación a la validez del sufragio universal, el poder y la desigualdad política y social. También reciben atención propuestas como el decrecimiento y el consumo responsable, etc. Otros temas más relacionados con la actualidad, con estilo más periodístico, son publicados en Kaos en la red, pero pueden ser consultados desde este mismo soporte.
 
La segunda área está relacionada con las reflexiones encaminadas a la búsqueda de alternativas al capitalismo. Esta transformación pasa por, a partir de las grietas del sistema, concitar la alianza en la diversidad de los sujetos anticapitalistas, establecer procesos de transformación, elegir instrumentos y formas de lucha, y definir el punto de llegada o características esenciales de la sociedad alternativa al capitalismo.[1] En este sentido, reciben atención propuestas como el decrecimiento y el consumo responsable, etc. Dentro de esta búsqueda, he dedicado ya una amplia labor a la Renta Básica de las iguales (RBis),  para convertir este concepto en un instrumento idóneo en la lucha antisistema. Así mismo, ahora me encuentro abordando el tema de los modelos de municipalismo como posibles procesos de transformación que nos conduzcan hacia el universo de llegada, que, en este momento, me inclino por que sea la sociedad comunal. Es decir, el municipalismo es el territorio de partida dentro del sistema, la matriz comunal como brújula de ruta, y la comunidad como punto de llegada o transformación definitiva del capitalismo. Por el peso que tienen estos dos términos en las reflexiones actuales, destaco el concepto de matriz y el de comunidad que me están sirviendo de guía:
 
La matriz comunal o brújula
 
Para verificar hasta donde cualquier alternativa, o modelo de organización social que se proponga va contra el capitalismo, aquí podemos valernos de un criterio esencial que sirva de unidad de verificación. Son unas exigencias o características mínimas que se han de dar en todo proceso que pretenda la lucha por una sociedad utópica, anticapitalista, antisistema:
 
§         Qué su sistema de propiedad sea colectivo, comunal, no privado. Eliminada la propiedad privada de los recursos productivos y naturales, el poder que ejercían los propietarios y el poder del Estado de clase que protegía los intereses de los capitalistas se desvanece. Esta exigencia sobre la propiedad, y sus consecuencias sobre el poder, permiten reconstruir los demás sectores más determinantes de la vida comunal:
 
§         Qué su sistema de producción esté en régimen comunitario; que no explote al ser humano ni despilfarre recursos.[2]
§         Qué su sistema de distribución sea equitativo; libre acceso a los bienes que satisfacen las necesidades básicas.
§         Qué la gestión del poder sea horizontal; no jerárquica ni despótica. [3] A debatir la forma de gobierno, de república
§         Qué su sistema de valores y afectos proponga y potencie el bien común: justicia, igualdad, fraternidad.
§         Qué mientras como ciudadano, él respeta la res pública, o el espíritu comunitario de la sociedad, la comunidad le   respeta su derecho individual a la intimidad, al disfrute de su res privada.
 
Muchas de las propuestas postuladas como alternativas no cuestionan la propiedad privada de la riqueza productiva. Tampoco proponen producir bienes y servicios para ser distribuidos libre y equitativamente como bienes comunales. Ni proponen un cambio en la forma de gobierno, ni exigen y garantizan que este sea horizontal, entre iguales. La idea del bien común como filosofía de la comunidad no aparece, o al menos con la fuerza y el papel que ha de jugar en la composición de las características de la matriz comunal.
 
Definición de la comunidad
 
Mientras no vivamos en un sistema social sin propiedad privada, sin clases y sin jerarquías, laico, antimilitarista y anti patriarcal, en el que los seres humanos decidamos y gestionemos horizontalmente entre iguales la riqueza comunal y los recursos que han de cubrir nuestras necesidades, poco o casi nada podremos hacer contra las agresiones que perpetran las sociedades clasistas, y el capitalismo en particular, contra el ser humano y el planeta, contra el conjunto formado por el hábitat natural y por la especie humana, contra la casa común de la especie humana.[4]
 
Estos rechazos nos llevan a pensar en la comunidad como la unidad de convivencia de aquellas personas que deciden de manera libre, autónoma y voluntariamente vivir de forma colectiva, buscando el bien común y el apoyo mutuo, sin distinción de credos, razas, etnias, edades, sexos, colores, culturas, lenguas, etc., lo que lleva a que la comunidad no tenga necesidad de reivindicar un Estado-nación, y menos por motivos religiosos, étnicos, lingüísticos, culturales, clasistas, geográficos, y demás contingencias. La vida comunitaria prescindirá de los tres pilares de opresión de las sociedades clasistas, como son el Estado, el Mercado y el Dinero.
 
Una tercera área, no por ser más pequeña, es menos esencial y notable. Contiene aspectos más dedicados a dejar constancia de actividades personales. Son experiencias que precisamente generan los afectos, lo más importante de la vida humana.
 
Barcelona, 20 abril del 2012

Bandera republicana
 

[1] Así como la primera área tiene al marxismo como método, esta segunda área se inspira más en las diferentes éticas anarquistas.
[2] La utilidad de la planificación entre iguales ha de ser un instrumento que los miembros de la comunidad han de valorar.
[3] Como proponía Epicuro, una autonomía independiente de cualquier tipo de jerarquía, es decir, una gestión horizontal basada en la autarkeia. En http://www.webdianoia.com/index.html
[4] En este contexto, sí que tiene sentido hablar de ser humano.
 
José Iglesias Fernández 2016 -- Editada por José Iglesias Etxezarreta -- Condiciones de uso